La sabana primero se nombra: Segundo Encuentro de Sabanas de Colombia

El 27 de octubre, en el Segundo Encuentro de Sabanas de Colombia, que se realizó en Yopal (Casanare) del 27 al 30 de octubre, nuestro director, Juan Camilo González Vargas, presentó la ponencia «Palabra, cuerpo y territorio en la Orinoquía: la cultura llanera en el centro del ordenamiento de las sabanas».

La ponencia partió de una pregunta: ¿desde dónde miramos la sabana? Desde el mapa parece plana, vacía y disponible. Desde el avión impresiona por su escala, pero no se ve a la gente. Desde el caballo y la pata en el suelo aparece otra cosa: un paisaje lleno de nombres, memorias, aguas y caminos.

A partir de ahí, propuso tres movimientos:

  • Nombrar. El habla llanera funciona como una cartografía: banco, bajo, estero y morichal distinguen lugares con otra agua, otro pasto y otro uso según la estación. Los cantos de trabajo de llano, que la UNESCO inscribió en 2017 en la lista de patrimonio inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia, hacen parte de ese saber.

  • Caminar. El conocimiento del baquiano es un saber encarnado que se aprende recorriendo el territorio. Cuando cercas, vías o monocultivos cortan las rutas, ese saber se debilita: un territorio que ya no se puede caminar empieza a olvidarse.

  • Ordenar. No hay un solo llanero: criollos de sabana, vegueros, llanería urbana y pueblos indígenas habitan la sabana de maneras distintas. Ordenar con la cultura en el centro implica planificar con los ritmos de invierno y verano, mantener la sabana caminable, reconocer los saberes locales e indígenas y fortalecer economías que sostienen cultura.

La ponencia cerró con una idea que orienta nuestro trabajo: la sabana primero se nombra, luego se camina con el cuerpo y solo después se ordena.

Este enfoque se conecta con nuestras líneas de Ordenamiento territorial basado en el conocimiento tradicional y Sistemas de conocimiento y formas de vida.

Ver la ponencia completa (del minuto 28 al 54 de la transmisión).

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